
Foto: Cuartoscuro
Los cambios demográficos y la alta tasa de empleo informal en las mujeres, elevan su vulnerabilidad económica de cara al retiro

La forma en que las mujeres imaginan su vejez financiera revela una vulnerabilidad estructural que suele pasar desapercibida. En México, la mayoría de las mujeres no visualiza el ahorro propio como su principal sustento al momento del retiro, sino que deposita esa responsabilidad en apoyos externos, ya sea del Estado o de su entorno cercano. Esta expectativa, advierten especialistas, choca de frente con los cambios en los modelos familiares, la precariedad laboral y la alta informalidad, factores que podrían dejar a millones sin un respaldo económico sólido en la etapa más vulnerable de su vida.
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De acuerdo con el estudio “Desafíos y Oportunidades en el empleo y ahorro para más mujeres”, presentado por el IPADE y Afore Sura para el diario El Financiero, el 64.3% de la población femenina espera que su sustento en la etapa de retiro provenga del gobierno o de su pareja.

En entrevista para el medio, Yvette Mucharraz, directora del Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección del IPADE, advirtió que la creencia de que “alguien más se hará cargo” representa un riesgo ante la pluralidad de las nuevas estructuras familiares.
Factores como el aumento de uniones libres, disoluciones conyugales y la decisión de no tener hijos impactan directamente el patrimonio de las mujeres en edad avanzada.
Las expectativas de las encuestadas sobre su sostenimiento en la vejez se distribuyen de la siguiente manera:
Uno de los principales obstáculos para un retiro digno es la falta de cuentas de ahorro, fenómeno derivado de la alta tasa de empleo informal entre las mujeres, que alcanza el 54.9%, superando el 53.9% registrado en los hombres.

Por su parte, Emilio Bertrán, director general de Afore Sura, enfatizó que la planeación financiera debe incluir una perspectiva de género.
“Cuando las posibilidades y los retos son distintos, es necesario que el asesoramiento también lo sea”, concluyó el directivo, señalando la urgencia de identificar desafíos estructurales para ofrecer soluciones de ahorro efectivas para la población femenina.