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Llenar el álbum del Mundial dejó de ser un simple pasatiempo infantil para convertirse en un reto financiero.

Lo que durante generaciones ha sido un ritual sagrado previo a cada Copa del Mundo, comprar sobres y completar el álbum de estampas, hoy refleja una dura realidad económica: el aumento sostenido e imparable en el costo de este pasatiempo.
Llenar el álbum del Mundial dejó de ser un simple pasatiempo infantil para convertirse en un reto financiero. En las últimas tres décadas, el costo para completarlo se disparó: pasó de los 89 pesos en 1994 a un gasto proyectado de casi 5 mil pesos para la edición de 2026, convirtiendo a esta tradición en un crudo reflejo de la inflación.
El incremento es tan drástico que el costo total para completarlo se ha multiplicado 55 veces respecto a su precio original.
En Polls MX realizamos un cálculo financiero basado en el escenario “ideal e imposible” de que al coleccionista no le salga ninguna estampa repetida en todos los sobres que compre.
El costo real en la calle es significativamente mayor si se suma la compra del álbum físico, los sobres adicionales por la merma de repetidas, y los gastos generados en los intercambios o compra de cromos individuales.
En 1994, durante el Mundial celebrado en Estados Unidos, completar el álbum era una meta relativamente económica.
La colección constaba de 444 estampas y cada sobre con cinco estampas costaba un peso. Con 89 sobres necesarios, el gasto total ascendía a los 89 pesos.

Cuatro años después, en Francia 1998, el número de estampas aumentó a 551. El precio por sobre subió a 1.50 pesos y se requerían 111 sobres, lo que llevaba el costo total a 166.50 pesos.

Para 2002, en el Mundial de Japón y Corea del Sur, la colección creció a 576 estampas. Cada sobre costaba 2 pesos, y completar el álbum implicaba comprar 116 paquetitos, es decir un gasto total de 232 pesos.

En Alemania 2006, el número de estampas subió a 596. El precio por sobre era de 3 pesos y se necesitaban 120 sobres, elevando el costo total a 360 pesos.

El Mundial de Sudáfrica 2010 marcó un salto más notable: 640 estampas, sobres a 5.50 pesos y 128 sobres necesarios para dar un total de 704 pesos.

En Brasil 2014, aunque la cantidad de estampas se mantuvo en 640, el precio por sobre aumentó a 6 pesos. Para completar el álbum necesitabas comprar, por lo menos, 128 sobres, por lo que el gasto mínimo sería de 768 pesos.

El incremento más pronunciado comenzó a percibirse en Rusia 2018. La colección incluía 682 estampas, cada sobre costaba 14 pesos y se necesitaban 137 sobres, dando un total de mil 918 pesos.

Para Qatar 2022, el costo volvió a dispararse: 670 estampas, sobres a 18 pesos y 134 sobres necesarios, lo que elevó el gasto total a 2 mil 412 pesos.

Finalmente, para el Mundial de 2026 -que tendrá como sede a México, Estados Unidos y Canadá- la colección alcanza las 980 estampas. Con un precio de 25 pesos por sobre y la necesidad de adquirir 196 sobres, completar el álbum implica un desembolso de 4 mil 900 pesos.

Más allá de la inflación y el aumento en el número de estampas, el fenómeno evidencia cómo un símbolo cultural también se ha convertido en un termómetro del poder adquisitivo. Llenar el álbum ya no es solo cuestión de paciencia o suerte, sino también de presupuesto.