
El caso de Andy López Beltrán vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que divide opiniones: ¿debe una persona a la que Estados Unidos le retiró la visa aspirar a un cargo público en México? - Foto: Redes
La cancelación de una visa estadounidense podría convertirse en un factor relevante para la imagen de los políticos mexicanos. Así lo refleja una encuesta nacional realizada por Gobernarte.

A menos de un año del arranque del proceso electoral 2027, la posible participación de figuras políticas señaladas o cuestionadas en el ámbito internacional comienza a formar parte del debate público.
Recientemente, el morenista Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, dio a conocer el retiro de su visa estadounidense a través de sus redes sociales.
Ante la polémica, Andy López Beltrán pidió una explicación por la revocación y solicitó formalmente el despido del Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, y del Subsecretario de Estado, Christopher Landau.
En ese contexto, una encuesta realizada por la consultora Gobernarte exploró la percepción ciudadana sobre un tema que ha cobrado relevancia en los últimos meses: la revocación de visas estadounidenses a políticos mexicanos y el impacto que esta medida podría tener en sus aspiraciones electorales.
El estudio preguntó a los ciudadanos si una persona a la que Estados Unidos le ha retirado la visa debería tener permitido contender por un cargo público en México. Los resultados reflejan una opinión dividida, aunque con una tendencia más marcada hacia el rechazo de este tipo de candidaturas.
De acuerdo con la encuesta, el 36.6% de los participantes considera que una persona a la que le fue revocada la visa no debería ocupar ni buscar un cargo público. En contraste, el 32.4% opina que sí debería tener derecho a postularse independientemente de esa circunstancia.

Asimismo, una parte importante de los encuestados adopta una postura intermedia. El 23.8% señaló que apoyaría una candidatura únicamente si no existen cargos legales formales en contra del aspirante, mientras que el 7.2% respondió que no sabe o prefirió no contestar.
La encuesta también indaga sobre la interpretación que hacen los ciudadanos cuando Estados Unidos decide retirar la visa a un político mexicano. En este caso, la mayoría de los participantes asoció la medida con la posible existencia de información comprometedora o sospechas sobre la persona afectada.
Los resultados muestran que el 54.6% considera que la cancelación de una visa probablemente responde a información o indicios en contra del político involucrado. Por otro lado, el 24.7% cree que estas decisiones pueden obedecer a motivos políticos o representar una forma de presión por parte del gobierno estadounidense.

En tanto, el 9.9% de los encuestados afirmó que la revocación de una visa no necesariamente implica que el político haya cometido alguna irregularidad. Además, el 5.9% consideró que podría tratarse únicamente de una decisión administrativa o migratoria, mientras que el 4.8% indicó no tener una opinión definida sobre el tema.
Los resultados reflejan que la ciudadanía otorga un peso significativo a las decisiones migratorias tomadas por Estados Unidos cuando se trata de evaluar la imagen pública de los políticos mexicanos.
Metodología
La encuesta fue elaborada por Gobernarte S.C. entre el 11 y el 16 de agosto, mediante una muestra de 1,500 personas, con un nivel de confianza del 95%. Según la consultora, el ejercicio busca medir las percepciones sociales sobre la integridad de los aspirantes a cargos públicos en el contexto de las relaciones entre México y Estados Unidos, un tema que podría cobrar mayor relevancia conforme avance la carrera electoral hacia 2027.