
Foto: Transparency International
Mientras países como Dinamarca y Finlandia lideran como los más transparentes, naciones como Somalia y Venezuela se hunden en los últimos lugares de corrupción

El Índice de Percepción de la Corrupción 2025, publicado por Transparency International, clasifica a los países según el nivel estimado de honestidad y transparencia en sus sectores públicos.
El documento destaca a naciones como Dinamarca y Finlandia con las puntuaciones más altas, mientras que territorios como Somalia y Venezuela figuran en los últimos puestos del listado global.
Los países menos corruptos del mundo, que ocupan los primeros ocho puestos en el Índice de Percepción de la Corrupción 2025 son:
Estas naciones tienen las puntuaciones más altas en una escala del 0 al 100, donde acercarse a 100 indica que su sector público es percibido como “muy limpio” de corrupción.

Los ocho países más corruptos del mundo, que registran las puntuaciones más bajas, donde 0 representa el nivel máximo de corrupción, son:

De acuerdo con los reportes de Transparencia Internacional, las naciones que ocupan estos últimos lugares se caracterizan por enfrentar altos niveles de represión, instituciones fallidas o cooptadas, y una corrupción profundamente arraigada.
El impacto de estos niveles extremos de corrupción es devastador para la población. Por ejemplo, la baja puntuación de Venezuela refleja años de actividades ilícitas y una corrupción generalizada que ha provocado un aumento drástico en la pobreza y la desnutrición, limitando el acceso de millones de familias a alimentos, agua y electricidad.
Del mismo modo, Nicaragua lucha contra el avance de redes criminales que se han infiltrado en sus instituciones.
México se mantiene entre los países con mayores niveles de corrupción a nivel mundial, de acuerdo con el más reciente Índice de Percepción de la Corrupción 2025 elaborado por la organización Transparencia Internacional.
El informe coloca al país en la posición 141 de 180 naciones evaluadas, con una puntuación de 27 sobre 100, lo que lo ubica en el tercio inferior de la tabla global.

El análisis subraya que, en el caso mexicano, la corrupción ha sido un factor clave que durante años ha permitido la infiltración del crimen organizado en la esfera política.
Esta relación, advierte el documento, no sólo debilita las instituciones, sino que impacta directamente en la vida cotidiana de los ciudadanos, al deteriorar la seguridad, limitar el acceso a servicios públicos y vulnerar derechos fundamentales.
A nivel regional, el panorama tampoco es alentador. México se encuentra muy por debajo del promedio de América, que apenas alcanza los 42 puntos.
Lejos de mostrar avances, la región enfrenta un estancamiento prolongado en el combate a la corrupción. Según el informe, la falta de acciones contundentes por parte de los gobiernos ha contribuido a la erosión democrática, facilitando el avance de redes criminales y profundizando la crisis institucional en varios países.
En el contexto global, México comparte niveles similares de percepción de corrupción con países como Bolivia, Irak, Liberia, Malí y Pakistán, que registran 28 puntos.
Por debajo, con 26 unidades, se encuentran naciones como Camerún, Guatemala, Nigeria y Papúa Nueva Guinea. Esta cercanía en los indicadores refleja desafíos estructurales persistentes en materia de transparencia, rendición de cuentas y fortalecimiento institucional.
Frente a este escenario, Transparencia Internacional hace un llamado a colocar el combate a la corrupción en el centro de la agenda pública, especialmente en países severamente afectados como México. }
El análisis sugiere medidas prioritarias para cambiar el panorama de corrupción
Si bien el informe ofrece una radiografía clara de la posición de México en el ranking global, también reconoce limitaciones en la información disponible.
Los resultados evidencian la urgencia de implementar medidas estructurales que reviertan una tendencia que, hasta ahora, se mantiene sin cambios significativos.