
Foto: Ariel
Una encuesta de GobernArte reveló que la ciudadanía percibió un mayor desgaste para el oficialismo tras la manifestación contra la gobernadora Maru Campos.

La reciente movilización convocada por la dirigencia nacional de Morena en el estado de Chihuahua dejó un saldo negativo en la percepción pública para el oficialismo. A pesar de los esfuerzos por movilizar a sus bases, la lectura general es que la manifestación terminó por perjudicar más al propio partido guinda que al PAN.
La convocatoria, encabezada por la presidenta del partido, Ariadna Montiel, y el secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán, no tuvo la respuesta esperada en las calles.
La marcha pretendía exigir el juicio político en contra de la gobernadora panista Maru Campos, tras la muerte de dos presuntos agentes de la CIA a mediados de abril; un hecho que Morena calificó como un daño a la soberanía.

Sin embargo, los datos de la medición de GobernArte, realizada del 14 al 17 de mayo, exponen el desgaste político que este evento significó para los organizadores, quienes no lograron colocar el mensaje de la soberanía por encima de la percepción de un conflicto partidista.
El ejercicio demoscópico revela que la opinión pública se inclinó a señalar al partido oficialista como el principal perdedor tras el desarrollo de la protesta y los eventos políticos ocurridos a su alrededor.
Al ser cuestionados sobre cuál fuerza política consideran que resultó más afectada, el 41.8% de los encuestados señaló directamente a Morena.
Por otro lado, un 39.6% consideró que el impacto negativo recayó sobre el PAN, partido que gobierna la entidad, mientras que el 18.6% restante de la población consideró que ambos institutos políticos sufrieron afectaciones por igual.

La legitimidad de la movilización impulsada por la cúpula morenista también fue puesta en duda por la mayoría de los encuestados, quienes ligaron las acciones directamente con una estrategia de carácter electoral o de posicionamiento partidista.
Los datos exponen que el 42.3% de los entrevistados percibió la movilización como “un evento con fines políticos”, superando al 38.5% de los ciudadanos que la calificaron como “una movilización ciudadana legítima”.
En tanto, el 19.2% de las personas consideró que el evento representó una combinación de ambos factores.

Metodología
El levantamiento de la información fue realizado de manera representativa en los distritos federales del estado de Chihuahua, sumando un total de 1,500 encuestas aplicadas con un nivel de confianza del 95%, un margen de error estimado entre el 2.5% y 3.7%, y registró una tasa de rechazo del 55%.